Blog de la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa
Obra registrada - Licencia de uso


Pablo Guerrero: cantautor y poeta

12/7/2014

Hablamos con Pablo Guerrero, vecino de la Ciudad de los Poetas / Saconia, uno de los barrios de la Dehesa de la Villa.

En nuestra serie sobre personas ilustres relacionadas con la Dehesa de la Villa, nos ocupamos de personajes célebres, históricos o de actualidad, que vivieron, o viven, en los alrededores de la Dehesa o cuya actividad profesional se relaciona con la Dehesa.

Hace algunos meses, rescatamos una entrevista que la AVV Poetas Dehesa de la Villa realizó, y publicó en su boletín "La Voz del Barrio", en mayo de 2012 a nuestro vecino Pablo Guerrero Cabanillas. Nuestro propósito inicial era trasladar la entrevista tal cual y nos pusimos en contacto con Pablo para que nos autorizara a publicarla y para hacerle algunas fotos con las que acompañar el artículo. Este contacto inicial se tornó en un par de cálidas y acogedoras tardes a finales de mayo y principios de junio en las que pudimos charlar con Pablo y recorrer con él el barrio y la Dehesa.

Traemos hoy a estas páginas parte de aquella entrevista de la AVV Poetas Dehesa de la Villa y el resumen de nuestras dos tardes con Pablo.

Agradecemos a Clara López, de la AVV Poetas Dehesa de la Villa, el habernos facilitado el contacto con Pablo Guerrero; y al propio Pablo y a su mujer, Charo, su predisposición y amabilidad para colaborar con nosotros.

Hablemos con... Pablo Guerrero y Charo
Extracto de la entrevista publicada por la AVV en "La Voz del Barrio". Publicado con autorización de los autores.

(Foto: Clara López, 2012)
- (Pregunta) ¿Por qué elegisteis el barrio de Ciudad de los Poetas para vivir?
- (Respuesta) Un amigo nuestro vivía aquí. Nos encantó el sitio. Cuando vinimos era un poco difícil porque el barrio terminaba en A. Machado. Todo esto eran edificios sin terminar y estábamos rodeados de huertas y viveros.

- (P) ¿En que año vinisteis?
- (R) Pablo - Nos casamos en el 1976 y nos dieron el piso un día antes de la boda. Tenemos una anécdota muy divertida. Cuando vinimos no habían dado aún luz a los pisos. Un día oímos que en el piso de arriba sonaba un tocadiscos y subimos a ver por qué y nos dijeron que les habían dado luz de obra. En seguida nos pusimos a pedirla y nos la dieron. Aun así, estuvimos casi una semana alumbrándonos con velas. Tampoco había teléfono. Entonces no  existían los móviles y era muy necesario comunicarnos por mi trabajo.
Charo - Ah, no sólo nos vinimos al barrio por nuestros amigos, sino que el precio era muy económico. Estuvimos mirando muchos y este era uno de los más baratos
Pablo - Sí, no llegó al millón de pesetas –6.000 euros-. El problema ahora de los jóvenes es el precio de la vivienda. Es un auténtico robo. Es hipotecar la libertad de la gente y el miedo a perder un trabajo para no perder la vivienda. Antes nos hipotecábamos diez, como mucho quince años. Ahora es verdaderamente angustioso

- (P) ¿Cómo llevabas ser famoso en el barrio cuando llegaste aquí? ¿Te molestaba la gente?
- (R) Pablo - No, no. La gente del barrio estaba acostumbrada a convivir con personajes conocidos. Aquí han vivido y viven aún poetas, cineastas, músicos... Sí, la gente nos ve como un ciudadano más.

- (P) ¿Os acordáis de "El Pilón"?
- (R) Pablo - Hacían actividades culturales, conferencias, charlas… Yo recuerdo haber ido a cantar alguna vez. Se celebraban las nocheviejas,  Navidad … era una época en que la vida del barrio era más viva, más activa.
Charo - Claro, los que lo llevaban eran amigos nuestros. Estaba El Pilón, El Chiripa y El Rincón del Alquimista.

- (P) Al barrio lo llamaban Rojonia, ¿no es verdad?
- (R) Pablo - Sí, recuerdo las fiestas del barrio. Venían Meneses, Víctor Manuel y Ana Belén, Nuestro Pequeño Mundo, Sergio y Estíbaliz, Luis Pastor... era a finales de los setenta, principios de los ochenta.

- (P) ¿Y qué creéis que le pasó al barrio?
- (R) Pablo - Bueno, yo creo que influyeron dos cosas: por una parte, que el movimiento ciudadano perdió mucha fuerza y, por otra, mucha gente de aquí se fue por el boom del adosado; vino ya otro tipo de gente, quizás menos interesada en participar en las actividades del barrio, aunque es verdad que es una corriente general, no solo en nuestro barrio.
Charo - Pues creo que a partir de los años 90 hubo un cambio social que vi afectaba al barrio negativamente, igual que lo percibí en la enseñanza.

- (P) ¿Qué os parece el nombre de Saonica en vez de la Ciudad de los Poetas?
- (R) Pablo - Sí, yo creo que se ha impuesto. Hay mucha gente que no conoce el nombre del barrio original.

- (P) ¿Habría que recordárselo?
- (R) Pablo - No sé si tiene mucho sentido si se impone una forma de denominarlo. Mira los cantautores. Se llamaba canción protesta, denuncia, comprometida, de autor y al final se quedo cantautor. ¿Que no es la mas bonita?, pues a lo mejor; pero es la que ha prevalecido.

- (P) ¿Recordáis algún momento emotivo del barrio?
- (R) Pablo - Yo recuerdo haber cantado en la calle con un megáfono. Fue para mi muy bonito porque, de repente, apareció gente en las ventanas. Me emocionó mucho. Eso fue a finales de los 70.
Charo - Quizá los momentos reivindicativos. Acordaros del eje Sinesio Delgado. Si no nos lanzamos a la calle, ahora mismo este barrio estaría partido por dos. Y cuando quisieron hacer el asfaltado de los caminos de la Dehesa. Si ahora ocurriera otra cosa, no sé si seriamos igual de reivindicativos, pero desde luego hemos tenido dos o tres actuaciones en el barrio estupendas.

- (P) Tu canción "A cántaros" sigue estando vigente.
- (R) Pablo - Es curioso que haya canciones que las mimas y das muchas vueltas a la hora de componerlas y sin embargo se quedan ancladas en un tiempo. Sin embargo, hay otras que no sé por qué razón, casi mágicamente, están fuera del tiempo y las aceptan varias generaciones. Esta es una de ellas:

Tú y yo muchacha estamos hechos de nubes
Pero ¿quién nos ata?
Dame la mano y vamos a sentarnos bajo cualquier estatua,
que es tiempo de vivir y de soñar y de creer
que tiene que llover a cántaros.
 
Estamos amasados con libertad, muchacha
Pero ¿quién nos ata?
Ten tu barro dispuesto, elegido tu sitio, preparada tu marcha.
Hay que doler de la vida hasta creer
que tiene que llover a cántaros.
 
Ellos seguirán dormidos en sus cuentas corrientes de seguridad.
Planearán vender la vida y la muerte y la paz,
¿”Le pongo diez metros en cómodos plazos, de felicidad”?
 
Pero tú y yo sabemos que hay señales que anuncian
que la siesta se acaba
y que una lluvia fuerte, sin bio-enzimas, claro, limpiará nuestra casa.
Hay que doler de la vida hasta creer
que tiene que llover a cántaros.

Paseando con Pablo.
Conversaciones entre Adolfo Ferrero, vicepresidente de la Asociación de Amigos de la Dehesa de la Villa, y Pablo Guerrero, paseando por el barrio y la Dehesa (30-mayo y 10-junio, 2014).

(Foto: F. Lorca, 2014)

"Es un privilegio para los que vivimos en esta zona contar con la Dehesa."

- (Adolfo Ferrero) ¿Qué recuerdos te despierta la Dehesa de la Villa?
- (Pablo Guerrero) Lo que más recuerdo de la Dehesa de la Villa es ir a jugar con mi hijo y sus amigos. Siempre procuré que mi hijo tuviera buena relación con el agua porque yo creo que gran parte somos agua y tener una buena relación con el agua me parece importante para el desarrollo de la persona y la de un niño.

Pablo Guerrero en uno de los quioscos
actuales de la Dehesa.
(Foto: A. Ferrero, 2014)
Le gustaba, le dejaba meterse en los charcos y había una fuente donde jugábamos a hacer pantanos. Hacíamos un pequeña presa de barro y luego les hacía mucha emoción cuando la rompían y una gran cantidad de agua iba por el arroyo abajo. Estaba esta fuente cerca de un quiosco que me gustaba mucho porque la gente iba a hacer sus celebraciones. Celebraban despedidas de soltero, primeras comuniones, reuniones simplemente familiares. Se llevaban las tortillas. Dejaban que se llevara comida. Únicamente había que comprar la bebida.

Recuerdo, también, ir a volar cometas a la Dehesa de la Villa. En la parte de lo que ahora se llama Cerro de los Locos, o Cerro de las Balas, jugábamos con cometas y con bumerán. Tengo grandes recuerdos de la Dehesa. Casi todos los días íbamos por allí a jugar.

- (AF) ¿Sobre qué años era cuando ibas allí a jugar con tu hijo y sus amigos?
- (PG) Déjame calcular: mi hijo tiene ahora 36 años y por aquel entonces tendría 6 o 7. Sería a partir de 1984. También íbamos mucho a celebrar, a hacer comidas, lo que ahora se llamaría hacer picnic. Llevábamos nuestras tortillas, los típicos filetes empanados.

Y estábamos hasta muy tarde. Entonces mirábamos el cielo y observábamos las estrellas. También nos gustaba mucho seguir la ruta de los pájaros, que iban de árbol en árbol y nos entreteníamos mucho oyéndolos cantar.

- (AF) ¿Recuerdas por dónde estaba ese quiosco más o menos?, ¿podía ser Recio o El Tobogán?
- (PG) No recuerdo bien. Estaba en un valle, en un pequeño valle. Había un quiosco en un alto (AF - sí, el quiosco El Mirador) que lo llevaban gente de etnia gitana. Y el que yo digo estaba a la izquierda de este según se baja.

- (AF) Entonces creo que era el quiosco llamado Recio, más tarde El Tobogán, que estaba camino de la Fuente de la Tomasa y era el inicio del arroyo de la Puerta Verde.
- (PG) Yo creo que es un privilegio para los que vivimos en esta zona contar con la Dehesa. Es un lugar muy especial para jugar, para que los niños tomen contacto con la naturaleza. Yo creo que deberíamos recuperar el agua, recuperar la fuente, recuperar los arroyitos que había en la Dehesa.

Pablo Guerrero en la Fuente de la Tomasa
(Foto: A. Ferrero, 2014)

- (AF) En la Fuente de la Tomasa hay tres charcas de aguas como bebederos para las aves y se está pendiente de la autorización para utilizar un pozo existente en la Dehesa para ampliar la capacidad de las charcas. Estamos tratando también de que, una vez ampliadas las charcas, haya ranas en ellas.
- (PG) Sería maravilloso que hubiera ranas Yo creo que Madrid cegó el agua de sus fuentes y fue un error monumental. En otras ciudades, por ejemplo Roma, hay plazas con maravillosas fuentes donde la gente se sienta, donde lee, donde se lava las manos, donde descansa

- (AF) Hablábamos de lo que viviste hace años en la Dehesa pero, ¿cómo la ves ahora?
- (PG) Hubo una época que la gente dejó de ir a la Dehesa porque estaba muy degradada, porque no podía esparcirse a gusto, celebrar sus cosas... Otro error es que hayan quedado solamente dos quioscos, muy apartados, muy al margen. Ahora creo que vosotros estáis haciendo un trabajo muy importante para recuperar y mantener la Dehesa.

- (AF) ¿Actualmente seguís yendo por la Dehesa?
- (PG) Claro, claro. Seguimos yendo a pasear por el paseo del canalillo y me gusta mucho perderme y salirme del recorrido habitual. Es como estar en un bosque en la ciudad.

- (AF) ¿Sabías que también cerca de la Dehesa vive José Manuel Caballero Bonald? Tenemos publicada una entrevista con él. Dedicó una poesía a la Dehesa de la Villa.
- (PG) Ah! Maravilloso poeta... No conozco esa poesía. No sabía que vivía ahí Caballero Bonald. Bueno, aquí vivió también Blas de Otero. Lo conocí a través de unos amigos comunes (Norberto y Celia), me lo presentaron y tomábamos cañas y jugábamos a regalarnos palabras. Le gustaba mucho que le dijera palabras de mi pueblo, palabras extremeñas.

- (AF) Sí, Blas de Otero vivió en la C/ Valderromán; iba mucho a la Asociación de Vecinos. Bueno, a ti te conocí también en la Asociación. Venías por allí a cantar, hablamos de finales de los años 70 y principios de los 80, cuando la sede estaba en la Pérgola.
- (PG) Yo recuerdo haber cantado en la Pérgola con un megáfono “ A cántaros”. El recuerdo fue muy emocionante porque empezó a asomarse la gente a los balcones y cantar con nosotros la canción.

--------------------   ...   -------------------------

Y así, entre reflexiones y recuerdos transcurrieron estas dos placenteras tardes. Por cierto, Pablo nos comentó que su libro de poesías "Los cielos tan solos" se incluía una poesía dedicada a las ardillas de la Dehesa. La reproducimos a continuación con la debida autorización del autor.


ARDILLA EN LA DEHESA

Tan ágil, me recuerda a tu mano
al huir de la mía en el primer domingo.
Tan porfiada, trepa por el tronco del árbol
como los jóvenes de las fiestas del fuego.

No se cansan sus ojos
de contemplar la sombra,
oficio de poetas que sufren por la arena
que cubre el sentimiento, el oro en las vocales.

Desconfía del humano, de sus educados dientes.
Los suyos ha de temerlos el fruto endurecido.

Alcanzan lo que huye, se ocultan en la tela,
en la amistad de la noche más próxima.

Completan la alegría
de quien rompe la cáscara, la máscara escondida.

Tal vez de quien perdona el ruido en su conciencia
respirando, sin más, el azul de la tarde.


Serie Personajes célebres en la Dehesa de la Villa:
- Ramón y Cajal y su cigarral de Amaniel
- Antonio de Zulueta un pionero de la genética en la Dehesa de la Villa / La Dehesa, la retama, el escarabajo y el cromosoma
- Ofelia Nieto y Ángeles Ottein, dos sopranos en la Dehesa de la Villa
- Antonio Escobar Burgos, vecino y Amigo de la Dehesa de la Villa
- J. M. Caballero Bonald: un poeta premio Cervantes en la Dehesa de la Villa
- Pablo Guerrero: cantautor y poeta

Visita guiada: Ruta Histórica junio-2014

4/7/2014

Crónica breve de la ruta realizada con motivo de las pasadas fiestas de la Dehesa de la Villa 2014.

Puntuales a nuestra cita con las fiestas de la Dehesa realizamos, un año más, una ruta guiada por la historia de la Dehesa.

En esta ocasión, acudieron a la convocatoria 12 adultos y, lo que nos llena de alegría, dos niños.

Los participantes en la ruta, en el paseo del Canalillo.
(Foto: A. Ferrero, 2014)

Dedicamos casi 3 horas a recorrer la historia y los espacios más emblemáticos de la Dehesa. Nadie tenía prisas. Entre los asistentes, había algunas personas conocedoras y habituales de la Dehesa pero que, desconocedoras de su historia, estaban deseosas de saber más del sitio por el que acostumbran a pasear. Otras personas, menos asiduas, también demostraron gran interés por conocer más de la Dehesa y sus huellas visibles, incluso las ocultas, que las hay sobre todo relacionadas con la defensa de Madrid en el 36.

Los participantes posan sentados en el techo
de uno de los fortines de la Dehesa.
(Foto: A. Ferrero, 2014)

La ruta fue muy participativa. Nos preguntaron por la Acequia del Norte, también conocida por el Canalillo, se interesaron por esas pirámides que llaman tanto la atención (los capirotes del Viaje de Agua de Amaniel), si hay pasadizos secretos, etc.

Tuvimos tiempo para explicar por qué es una Dehesa de pinos, para hablar de la dehesa carnicera, de los acontecimientos históricos, de los edificios del entorno… pero el tiempo es limitado y otras muchas cosas se quedaron por contar. Y, como la Naturaleza siempre nos sorprende en la Dehesa, tuvimos incluso ocasión de ver sobrevolar a un cernícalo primilla.

Convencidos de que es una joya que tenemos en Madrid y por la que debemos seguir peleando, nos agradecieron toda la información recibida y la labor que realizamos en pos de la defensa y divulgación de los valores de la Dehesa; incluso algunos decidieron convertirse en Amigos de la Dehesa de la Villa.

IV Testing fotográfico Dehesa de la Villa

7/6/2014

Reportaje sobre la cuarta jornada de testing fotográfico celebrada en la Dehesa de la Villa, 25-mayo-2014.

Una año más, la Asociación ha organizado, con la colaboración del CIEA y Biodiversidad Virtual, otra jornada de testing fotográfico por la Dehesa de la Villa.

Durante las jornadas de Testing Fotográfico, los participantes fotografían todas las especies que encuentran dentro de un espacio natural para luego, con la ayuda de expertos, intentar reconocer el mayor número posible.

Posteriormente, las fotografías pueden subirse al proyecto Biodiversidad Virtual donde se completa la identificación y se aportan datos para el conocimiento de la zona fotografiada (Instrucciones para registrarse y subir fotografías a Biodiversidad Virtual).

A continuación, mostramos algunas de las imágenes capturadas durante la jornada.

Algunos de los participantes en el IV Testing de la Dehesa de la Villa
(Foto: J. Monedero, 2014)

Volucella elegans, mosca con forma de avispa.
(Foto: G. Monedero, 2014)

Campanula rapunculus
(Foto: J. Monedero, 2014)

Graphosoma italicum
(Foto: J. Monedero, 2014)

Trifolium angustifolium; una especie de trébol con espiga alargada
(Foto: G. Monedero, 2014)
 
Pieris rapae, Blanquita de la col
(Foto: G. Monedero, 2014)

Xanthoria parietina: liquen amarillo sobre la corteza de un árbol
(Foto: G. Monedero, 2014)

14 - Verdecillo - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

1/5/2014

Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Verdecillo (Serinus serinus).
Pepe y Gonzalo Monedero

El verdecillo es un ave de pequeño tamaño que puede ser observada durante todo el año en la Dehesa de la Villa, siendo más abundante y fácil de observar en los meses de primavera y verano durante la época reproductiva.

A pesar de ser un ave residente, suele hacer migraciones parciales. A partir de septiembre, las poblaciones ibéricas se desplazan al sur de la Península Ibérica o norte de África y, desde finales de verano, las poblaciones del centro y norte de Europa ocupan las zonas abandonadas por las poblaciones mediterráneas residentes.

Es un ave algo más pequeña que un gorrión (Passer sp.), con un pico ancho pero corto, siendo el fringílido de menor tamaño entre las especies ibéricas. Tanto el macho como la hembra presentan el pecho y el vientre de color amarillento blancuzco, con pequeñas listas verticales, y un característico obispillo de color verde amarillento. No obstante los machos, sobre todo en primavera, presentan la frente, la garganta y el pecho de un color amarillo intenso y, la hembra suele tener tonalidades más grisáceas y apagadas.

(Foto: J. Monedero, 2009)

En la Dehesa, ya desde finales de febrero y durante toda la primavera, pueden ser observados de forma más frecuente cuando empieza el periodo de celo, por su vuelo que en ocasiones se asemeja al de una mariposa, y su característico canto chirriante que realiza tanto en vuelo como desde lugares muy visibles. En invierno es fácil observarlos formando bandos mixtos con otros fringílidos como verderones (Carduelis chloris), jilgueros (Carduelis carduelis) o pardillos (Carduelis cannabina).

Al ser un ave granívora, se alimenta principalmente de semillas que complementa con la ingesta de insectos y algunos frutos carnosos.

La época reproductiva abarca los meses de marzo a julio, y puede llegar a tener hasta tres puestas al año, siendo un ave muy prolífica. La construcción del nido es llevada a cabo únicamente por la hembra, la cual emplea para su elaboración musgos, líquenes y finas hierbas, tapizando su interior con pelos y plumas. La alimentación de las crías es realizada por ambos progenitores.

Actualmente, es una especie que se encuentra en una clara expansión debido a su alta tasa de reproducción, su variada alimentación y su exitosa adaptación a diversos hábitats. Debido a su gran adaptación a diversos entornos, se le puede ver en bosques, parques y jardines, huertas y cultivos, principalmente de secano.

Se le conoce en algunas zonas de España con diversos nombres onomatopéyicos como chirri-chirri, chafarín, serín, chirricha, etc. En algunas zonas de Andalucía, se dice que el canto del verdecillo se asemeja al sonido del aceite cuando se está friendo algo.


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo

13 - Colirrojo tizón - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

2/3/2014

Nueva entrega de la serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros).
Pepe y Gonzalo Monedero

El colirrojo tizón es un ave que está ligada a la Dehesa de la Villa principalmente en los meses invernales, durante los cuales encuentra unas condiciones ambientales más favorables que las que imperan en sus áreas de reproducción más septentrionales y/o de mayor altitud.

En la Península Ibérica podemos encontrar dos subespecies: gibraltariensis, que ocupa el tercio norte peninsular y aterrimus, distribuida por el centro y sur peninsular. En invierno se pueden juntar las poblaciones residentes en la península con las que proceden de países del centro y norte de Europa.

De vuelo amariposado y gran actividad, revolotea de un lado a otro con vuelos cortos, posándose de forma habitual con una figura erguida mientras agita su llamativa cola rojiza. En situaciones de alarma adquiere una postura muy característica, que consiste en continuos movimientos de la cola encogiendo simultáneamente el cuerpo.

En cuanto a su aspecto morfológico, es un ave de pequeño tamaño con una característica cola de color rojizo que se hace más visible cuando vuela. El macho presenta tonalidades oscuras, desde el gris hasta el negro azabache, en la cara y el pecho, y una distinguible mancha blanca en las alas. La hembra y el joven presentan tonalidades pardogrisáceas tanto en la cara como en el pecho y, carecen de mancha blanca alar.

Ejemplar macho de Colirrojo tizón en el que puede apreciarse su
típico plumaje.
(Foto: J. Monedero, 2013)

Su alimentación está centrada básicamente en el consumo de invertebrados de pequeño y mediano tamaño, y en menor medida de bayas y semillas. Tiene hábitos bastante terrestres, y a veces se le puede observar corriendo en el suelo detrás de las presas de las que se alimenta. También atrapa invertebrados que acecha desde piedras o montículos en los que se posa.

El periodo reproductivo abarca los meses comprendidos entre abril y julio, pudiendo realizar dos puestas anuales. Tanto la hembra como el macho se encargan de alimentar a las crías. El nido, construido por la hembra, consiste en una pequeña copa de ramitas y hojas, tapizado con briznas de hierba y musgo, que se localiza en oquedades o repisas de cantiles o muros.

Es una especie muy territorial incluso fuera de la época de cría, y habitualmente se muestra agresivo frente a otros congéneres que se acerquen o invadan su territorio.

Atendiendo a su hábitat, el colirrojo tizón en primavera es un ave de preferencia rupícola, con vegetación escasa y abundantes roquedos, siendo su hábitat natural los roquedos de montaña, en invierno desciende de altitud y se encuentra en hábitats muy diversos como zonas urbanas y pueblos, donde frecuenta tejados, vallados de piedra, canteras, etc. Está presente desde el nivel del mar hasta los 3.300 metros de altitud que alcanza en Sierra Nevada.


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo