Blog de la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa
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16 - Carbonero garrapinos - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

6 de enero de 2015

Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Carbonero garrapinos(Periparus ater).
Pepe y Gonzalo Monedero

El carbonero garrapinos es un ave perteneciente a la familia de los páridos frecuente durante todo el año en la Dehesa de la Villa. No obstante y aunque es una especie sedentaria, su avistamiento puede resultar más sencillo durante los meses correspondientes al otoño e invierno, momento en el cual sus poblaciones se pueden ver incrementadas por la llegada de individuos procedentes de regiones más septentrionales. En la Península Ibérica podemos encontrar dos subespecies: ater, generalizada en Europa y presente en los Pirineos, y vierae, localizada en el resto del territorio.

Ave de carácter inquieto, se muestra muy activo y explora con gran dedicación las ramas, ramitas, hojas, piñas,… en busca de alimento, llegando a realizar movimientos acrobáticos como quedarse colgado boca abajo. Además, fuera de la época reproductora se mueve en pequeños grupos que en numerosas ocasiones están integrados por otras especies, como reyezuelos, mosquiteros u otros páridos.

Ejemplar de Carbonero garrapinos tomando un baño en una de las
fuentes de la Dehesa para desparasitarse y acicalarse el plumaje.
(Foto: G. Monedero, 2014)

Atendiendo a su morfología, es un pájaro de pequeño tamaño con un plumaje de colores apagados. El dorso y las alas son de un color grisáceo con un leve tono oliváceo, mientras que el pecho y el vientre están teñidos de un ligero marrón rojizo. En la cabeza de color negro, destaca el contraste con la característica mancha blanca en la nuca y las mejillas también blancas. No presenta dimorfismo sexual.

Se alimenta de arañas y otros insectos adultos y sus correspondientes larvas. En invierno, complementa su dieta con la ingesta de piñones. Además, suele preparar pequeñas despensas temporales en lugares escondidos que le permiten hacer frente a las condiciones climáticas más adversas, por ejemplo una nevada, sin necesidad de realizar grandes desplazamientos.

Su periodo reproductivo comienza a finales de febrero o principios de marzo aunque, los adultos se emparejan ya desde los meses invernales, generalmente enero y febrero, y pueden llegar a criar dos veces al año. El nido, construido por ambos sexos, consta de una gruesa capa de musgo entremezclado con telas de araña que tapiza con plumas, pelo de animal y partes pelosas de plantas. Esta especie suele instalar el nido en todo tipo de oquedades, ya sean naturales o artificiales, como en troncos o en los agujeros de muros. En la Dehesa de la Villa se ha observado algún nido en agujeros de tapias y troncos de árboles, y este año han criado en una caja nido instalada a la entrada del CIEA de la Dehesa, que estaba colgada en el techo.

Su principal hábitat son los pinares aunque de manera secundaria, ocupa bosques de roble, hayas, encinas o abedules. También se instala en parques urbanos de cierta extensión que contengan coníferas, como es el caso de la Dehesa de la Villa.

Carbonero garrapinos posado en una rama en la Dehesa de la Villa.
(Foto: G. Monedero, 2014)

Por último, destacar que los lugares en donde está presente el carbonero no existen plagas de insectos debido al eficaz control que ejercen sobres ellas (pulgones, escarabajos, larvas de polillas, etc.).


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo
15 - Mirlo común
16 - Carbonero garrapinos

Con nuestros mejores deseos...

22 de diciembre de 2014

Como ya es costumbre durante estos últimos años, la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa quiere aprovechar este espacio para desear a todos sus socios y amigos unas felices Navidades y un próspero y ecológico año 2015.


(Foto: G. Monedero, 2014)

Plan de gestión de arbolado de la Dehesa de la Villa

16 de noviembre de 2014

Informe de las actuaciones realizadas en la Dehesa de la Villa dentro del plan de gestión de arbolado.

A lo largo de este año se han producido en Madrid varios accidentes provocados por la caída de árboles en parques y calles. La Dehesa tampoco es ajena a este tipo de sucesos. En este blog hemos informado anteriormente de caídas accidentales así como de los apeos de árboles que en ocasiones ha habido que realizar para evitar riesgos de caídas, como los que se puede apreciar en la imágenes a continuación.


(Foto: archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

(Foto: archivo Amigos de la Dehesa, 2014)

Afortunadamente, en la Dehesa de la Villa contamos con un Plan de gestión del arbolado para tratar de reducir lo máximo posible este riesgo. Incluimos a continuación el informe con el detalle de todas las actuaciones realizadas.





Restos de la Guerra Civil en la Dehesa de la Villa y alrededores

17 de octubre de 2014

Sobre los restos que de la Guerra Civil perviven en la Dehesa de la Villa, la Ciudad Universitaria y el Parque del Oeste.

El pasado mes de abril, Cristina Cabrero Poch, estudiante del 3º Curso del Grado de Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid, nos envió un correo solicitándonos ayuda a través de nuestro formulario de contacto. Junto con otras dos compañeras (Cristina de la Casa y Ana de Oliveira) estaba realizando un trabajo en la asignatura de Patrimonio Histórico Artístico y Gestión Cultural para el profesor Francisco José Moreno Martín, consistente en la apertura de un expediente administrativo de incoación de Bien de Interés Cultural (BIC) para los restos arqueológicos de la Guerra Civil en la zona de Ciudad Universitaria, incluyendo a la Dehesa de la Villa.

Comenzaron su trabajo en marzo del presente año y tras la consulta bibliográfica, habían conseguido catalogar las diferentes estructuras que de la Guerra Civil se conservan en la Dehesa. Pero les faltaba su localización exacta y nos pidieron acompañarlas para verlas in situ y proceder a su geolocalización. Así, en el mes de abril las acompañamos en un paseo de casi tres horas por la Dehesa para visitar los distintos restos de la Guerra.

El trabajo quedó listo en los meses posteriores y fue presentado a principios de junio. Hace unas semanas, tal como nos prometieron, nos lo hicieron llegar y nos pareció una documentación excelente para el propósito divulgativo de este blog. Si bien se trata de un trabajo académico, está realizado con rigor y proporciona un inventario y su localización por coordenadas de los restos que todavía pueden observarse en la Dehesa, la Ciudad Universitaria y el Parque del Oeste (trincheras, búnkeres, nidos de ametralladoras, cuevas de armas, restos de impactos...).

Lo reproducimos a continuación con la autorización expresa de las autoras, a quienes les agradecemos su amabilidad y el interés mostrado por la Dehesa. Les deseamos suerte para concluir sus estudios y para que puedan desarrollar una prolífica carrera como historiadoras; y que, cuando esto ocurra, recuerden este trabajo sobre la Dehesa y, por qué no, nos obsequien con más investigaciones sobre su pasado y acontecimientos históricos.

Expediente para la declaración como Sitio Histórico (BIC) de los restos de la Guerra Civil en la Ciudad Universitaria.
Cristina Cabrero Poch
Cristina de la Casa Rodríguez
Ana de Oliveira Escalonilla




Anexo 1: Fotografías actuales.



Anexo 2: Imágenes históricas.



Anexo 3: Croquis y Esquemas.



Anexo 4: Cartografía.



15 - Mirlo común - Conoce las aves de la Dehesa de la Villa

25 de septiembre de 2014

Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa.

Mirlo común (Turdus merula).
Pepe y Gonzalo Monedero

El mirlo común es un ave que puede ser observada con gran asiduidad durante todo el año en la Dehesa de la Villa. Durante los meses más fríos pueden llegar individuos invernantes procedentes del centro y norte de Europa. En la Península Ibérica es un ave generalmente sedentaria que, en ocasiones, puede realizar algún desplazamiento local o regional.

De mediano tamaño y con tonos uniformes y oscuros, presenta un aspecto muy característico. El macho de color negro, presenta un pico y un anillo ocular amarillo- anaranjado, mientras que la hembra es marrón oscura, con un pico amarillento o parduzco. El juvenil tiene un aspecto parecido a la hembra pero presenta pequeñas motas blancas distribuidas por la zona ventral y dorsal principalmente. Para los que se inician en la observación de aves, tener cuidado para no confundirlo con el estornino negro (Sturnus unicolor) o pinto (Sturnus vulgaris).

Mirlo macho con su característico plumaje en la Dehesa de la Villa.
(Foto: G. Monedero, 2014)

Atendiendo a su comportamiento, se caracteriza por ser una de las aves que más pronto comienza a cantar, a veces desde finales del invierno, pudiéndoselo escuchar con claridad durante las frías madrugadas de mediados o finales de febrero. Además, suele desplazarse a saltos cuando se encuentra en el suelo, y mostrar una pose erguida cuando se para.

Se alimenta principalmente de insectos y lombrices así como de frutos variados, generalmente en otoño e invierno. Es muy común observarlo en parques y jardines excavando y levantando la hojarasca del suelo con su pico, en busca de lombrices. Al comer diversos tipos de frutos y defecar las semillas, ayuda a que muchas de las semillas germinen con facilidad.

En cuanto a su hábitat, es un ave bastante generalista y ocupa un amplio abanico de ambientes, desde zonas forestales, agrícolas, matorrales, parques y jardines,…etc., escaseando en los sectores más secos. Ave ligada a zonas naturales con sotobosque, que ha experimentado un aumento de sus poblaciones en zonas urbanas con parques y jardines, como resultado de su adaptación a estas zonas.

El periodo reproductivo abarca los meses comprendidos entre marzo y julio, con posibilidad de realizar hasta tres puestas anuales. El nido, construido por ambos sexos, consiste en un cuenco de hierbas y hojas, tapizado con barro y musgo, siendo los enclaves de nidificación más habituales las ramas de árboles y arbustos.

El mirlo común es un ave popular, pues es fácil de observar en zonas urbanas con parques y jardines, en donde los ejemplares de estas zonas están más acostumbrados al paso de personas, vehículos y al bullicio de la ciudad, y son menos esquivos que los de las poblaciones de bosques. Es frecuente verle posado en árboles, antenas, tejados…, cantando con su potente y melodioso canto muy característico.

Esto ha hecho que sea protagonista de dichos, poesías y canciones populares. En algunas zonas de Andalucía la llaman chivata, por alertar con su voz de alarma cuando se encuentra cerca algún animal o persona, miruello en Cantabria, merla, mirla, mirra, etc. También se le llama rata o ratón de jardín, por su forma de correr agazapado en el suelo con la cola en posición horizontal. La palabra tordo es el nombre común que se da a diversas aves del género Turdus (familia Turdidae), al que pertenece el mirlo común, como por ejemplo el zorzal común (Turdus philomelos), y el zorzal charlo (Turdus viscivorus). En Castilla es frecuente utilizar también la palabra tordo como nombre común, para designar al estornino negro (Sturnus unicolor).

Existen algunos dichos como “encontrar un mirlo blanco” cuando se encuentra algo fuera de lo normal por su rareza o exclusividad. “Ser más raro que un mirlo blanco“, hace alusión a una persona con un comportamiento poco habitual, o cosa que no es común por su rareza o exclusividad. “Cagarse como los mirlos “, y otros que hay repartidos por muchas zonas de España.


Serie Conoce las aves de la Dehesa de la Villa:
1 - Papamoscas cerrojillo
2 - Curruca capirotada
3 - Petirrojo europeo
4 - Lavandera blanca
5 - Mosquitero común
6 - Reyezuelo listado
7 - Golondrina común
8 - Vencejo común
9 - Pito Real
10 - Mochuelo europeo
11 - Cotorra argentina
12 - Mito
13 - Colirrojo tizón
14 - Verdecillo
15 - Mirlo común
16 - Carbonero garrapinos